CASOS DE ESTUDIO PARA LICENCIADOS EN PRODUCCIÓN DE BIOIMAGENES Y TECNICOS
Resonancia vs. Tomografía
Una Batalla de Datos desde el Espacio K al Diagnóstico
Por: MSc. Luis Roberto Orozco
Magister en Dirección y producción de e-Learning, Licenciado en Pedagogía, coordinador página web idesxela.com, Diplomado Resonancia Magnética, Universidad Pontificia Católica de Chile, Docente Universitario.
El espacio K es un concepto fundamental en resonancia magnética (RM) que representa el dominio de frecuencia espacial donde se almacenan los datos sin procesar antes de reconstruir la imagen. A diferencia de la tomografía computarizada (TC), donde los datos se recogen directamente como proyecciones de densidad radiológica, en RM los datos deben ser organizados de forma precisa en el espacio K para luego transformarse en una imagen mediante una transformada de Fourier. Este documento describe el proceso de llenado del espacio K en resonancia magnética y presenta una tabla comparativa con el proceso de adquisición de datos en tomografía computarizada.
El llenado del espacio K en resonancia magnética
En resonancia magnética, el espacio K (o K-space) es una matriz de datos que contiene la información necesaria para la reconstrucción de una imagen. No representa directamente una imagen anatómica, sino una codificación matemática de la frecuencia espacial de los protones excitados en un volumen.
El llenado del espacio K se realiza de forma sistemática mediante una combinación de codificaciones de fase y codificaciones de frecuencia:
Codificación de frecuencia (eje horizontal del espacio K):
Se obtiene mediante la aplicación de un gradiente de lectura durante la adquisición de la señal, lo que permite registrar las frecuencias de precesión de los protones a lo largo de un eje.
Codificación de fase (eje vertical del espacio K):
Se consigue aplicando gradientes de codificación de fase antes de la adquisición de la señal. Cada fila del espacio K corresponde a un nivel diferente de codificación de fase.
Durante cada repetición del pulso de excitación, se llena una línea del espacio K. El proceso se repite tantas veces como líneas se necesiten para cubrir el espacio completo.
El centro del espacio K contiene información de bajo contraste y alta señal (responsable del brillo y contraste de la imagen), mientras que las zonas periféricas contienen la información de detalle (alta frecuencia espacial).
Una vez que el espacio K está completo, se aplica una transformada de Fourier bidimensional para convertir los datos del dominio de frecuencia al dominio espacial, generando así la imagen anatómica final.
Conclusión
El entendimiento del llenado del espacio K en resonancia magnética es esencial para optimizar la calidad de imagen, reducir artefactos y seleccionar secuencias adecuadas. Comparado con la tomografía computarizada, donde los datos se adquieren directamente en el dominio espacial, la resonancia magnética requiere un complejo proceso de codificación y reconstrucción. Este conocimiento no solo enriquece la práctica de los profesionales de la imagen médica, sino que también mejora la seguridad y precisión diagnóstica en beneficio del paciente.
