CASOS DE ESTUDIO PARA LICENCIADOS EN PRODUCCIÓN DE BIOIMAGENES Y TECNICOS


Mano a mano
Tomografía versus Resonancia

Por: MSc. Luis Roberto Orozco
Magister en Dirección y producción de e-Learning, Licenciado en Pedagogía, coordinador página web idesxela.com, Diplomado Resonancia Magnética, Universidad Pontificia Católica de Chile, Docente Universitario.


Introducción

La Tomografía Computarizada (TC) y la Resonancia Magnética (RM) son pilares de la imagenología moderna. Lejos de competir, cada una aporta fortalezas específicas que, integradas, elevan la precisión diagnóstica, optimizan la toma de decisiones clínicas y mejoran la seguridad del paciente. Este documento compara principios, ventajas y limitaciones de ambas modalidades y propone escenarios donde el uso combinado agrega valor.

Principios físicos y consecuencias prácticas

• TC (rayos X + reconstrucción por atenuación): mide diferencias en densidad electrónica; excelente para estructuras calcificadas, aire y hueso; muy rápida.

• RM (campos magnéticos + radiofrecuencia): mide propiedades de los protones (T1, T2, densidad protónica, difusión, perfusión, etc.); superior en caracterización tisular y planos de partes blandas.

Fortalezas diagnósticas principales TC
• Velocidad y disponibilidad: adquisición en segundos; ideal en urgencias.
• Resolución espacial muy alta para hueso y calcificaciones.
• Valor en pulmón, trauma, hemorragia aguda, y evaluación vascular con angio-TC.
• Amplio campo de visión con excelente estandarización de protocolos. RM
• Contraste tisular sobresaliente (músculo, cartílago, médula ósea, sustancia blanca/ gris, vísceras).
• Secuencias avanzadas: DWI/ADC (isquemia, celularidad tumoral), mapas T2*, perfusión, espectroscopia, colangio-RM, artro-RM.
• Estudio multiplanar inherente sin radiación ionizante.
• Especialmente útil en neuro, músculo-esquelético, pelvis, hígado, médula espinal y patología de partes blandas.

Limitaciones y consideraciones de seguridad (sin demeritar)

TC
• Usa radiación ionizante; requiere justificación y optimización de dosis (ALARA).
• Contraste yodado: riesgo de nefrotoxicidad/ reacciones (poco frecuentes con protocolos actuales).
• Menor contraste de partes blandas finas frente a RM (aunque cada vez mejor con TC dual/iterativa).

RM
• Mayor tiempo de adquisición; susceptible a artefactos por movimiento.
• Contraindicaciones/precauciones: ciertos implantes/ dispositivos, claustrofobia, tatuajes con partículas metálicas.
• Gadolinio: reacciones infrecuentes; evitar en TFG severamente reducida (riesgo muy bajo pero no nulo de NSF con agentes modernos y uso prudente).
• Menor disponibilidad en algunos entornos y mayor costo operativo.
Selección orientada por la pregunta clínica • ¿Necesito velocidad y exclusión de hemorragia o lesión ósea? → TC.

• ¿Necesito caracterización tisular fina, cartílago, médula ósea, nervios o ligamentos? → RM.

• ¿Vía biliar/páncreas, pelvis blanda, SNC subagudo, músculo/partes blandas? → Mayor rendimiento de la RM.

• ¿Pulmón, trauma, cálculos, osificación, hemorragia aguda? → Ventaja de la TC.

Cómo se apoyan mutuamente
• Estrategia “primero TC, luego RM”: TC define urgencias vitales (hemorragia, fracturas, aire libre), RM profundiza en extensión de lesión, integridad ligamentaria, contusión axonal, médula espinal, márgenes tumorales y respuesta terapéutica.
• Estrategia “primero RM, luego TC”: en ciertas masas óseas/partes blandas, la RM caracteriza tejido y extensión; la TC complementa con mineralización, reacción perióstica y planificación ortopédica/ oncológica (guías de resección, reconstrucciones 3D).
• Planificación multimodal: en oncología, hígado, páncreas o pelvis, la combinación optimiza estadificación y resecabilidad (angio-TC para vascularidad macroscópica; RM para invasión perineural, fascia, médula ósea o colangio).

Flujo de trabajo, calidad y experiencia del paciente
• TC: protocolos rápidos, alta rotación, valiosa en triaje; ajustar mAs/kVp, iterativos y modulación angular para reducir dosis.

• RM: educación al paciente para cooperación, uso de “respiración en apnea guiada”, secuencias rápidas (HASTE/SSFSE), DWI libre de respiración, técnicas de supresión de movimiento; checklist de seguridad y cribado de implantes.

Ejemplos clínicos de sinergia Ejemplo 1: Politrauma con compromiso neurológico
Contexto: Paciente politraumatizado tras accidente de tránsito con disminución del nivel de conciencia.
Paso 1 – TC:
• ¿Por qué TC primero? Velocidad y sensibilidad para hemorragia intracraneal aguda, fracturas craneales/faciales y lesiones toracoabdominales (neumotórax, laceración hepática, sangrado activo).
• Decisión posterior: Si no hay contraindicación y el paciente se estabiliza, se programa RM.
Paso 2 – RM:
• ¿Qué agrega la RM? Detección de lesión axonal difusa con DWI/T2*, evaluación detallada de médula espinal, ligamentos cervicales y contusiones parenquimatosas sutiles no evidentes en TC. Resultado combinado: TC asegura el manejo inmediato; RM afina el pronóstico neurológico y la rehabilitación.
Ejemplo 2: Masa ósea en fémur distal (joven)
Contexto: Paciente joven con masa en tercio distal del fémur y evolución de 12 meses.
Primera aproximación – TC:
• Aporta: Caracteriza matriz mineral (osteóide, condroide), reacción perióstica, cortical y patrón de mineralización; útil para planear el trayecto de biopsia y reconstrucciones 3D ortopédicas.

Segunda aproximación – RM:
• Aporta: Define extensión intramedular, compromiso de partes blandas, relación con paquete neurovascular, edema óseo y cartílago articular; orienta resección oncológica y preservación funcional.
• Resultado combinado: La TC precisa el componente mineral y la anatomía ósea para cirugía; la RM delimita márgenes biológicos y planifica tratamiento multimodal (cirugía, quimio, seguimiento con DWI/volumen tumoral).
Conclusión
Tomografía y Resonancia no son alternativas excluyentes: son complementos estratégicos. La TC ofrece velocidad, disponibilidad y fortaleza en hueso, pulmón y hemorragia aguda; la RM aporta caracterización tisular, evaluación neurológica y músculo-esquelética avanzada sin radiación. Elegir con base en la pregunta clínica, los recursos y la seguridad del paciente permite diseñar rutas diagnósticas combinadas que reducen incertidumbre, acortan tiempos de decisión y mejoran los desenlaces.